Martina la gallina
ha puesto un huevo que alucina.
Es tan grande el elemento
que caben cien personas dentro.
Desde lo alto del huevo
mira el mundo con recelo.
No vaya a ser que algún listo
lo quiera comer con pisto.
El granjero que la ha visto
quiere probar el manjar
y hacerse un gran huevo frito
con yema para mojar.
Veintiún días han pasado
y Martina del huevo no ha bajado.
Una grieta de repente
surge en el huevo caliente
al tiempo que un pollo elefante
asoma su pico gigante.
¡Hijo mío!
¡PÍO PÍO!
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